
Dentro de las diversas intervenciones que se realizan hoy en día para abordar los temas de la reconstrucción en nuestra región, posterior al terremoto/tsunami del 27 /F importa señalar La Escuela para Dirigentes y Líderes de la Reconstrucción de la Provincia de Concepción, que se realiza desde el sábado 8 de octubre de 2011, en las dependencias de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción. Participan alrededor de 27 dirigentes que provienen de las comunas de Coronel, Lota, San Pedro, Chiguayante y Talcahuano. El formato de la Escuela contempla Cinco Módulos que incorporaron:
-Módulo N° 1 Ley de Transparencia con un componente práctico para que los dirigent@s aprendieran a revisar las licitaciones de los proyectos constructivos que están en proceso en el Mercado Público (8 de octubre).
-Módulo N° 2 Exposición de Planificación Territorial que presentó los antecedentes de los estudios realizados por especialistas referidos a las zonas de riesgo en la Región del Bío Bío (15 de octubre).
-Módulo N° 3 Técnico de Vivienda, que incorporó los antecedentes referidos a las políticas que está desarrollando el SERVIU, en este proceso de ejecución, de alta complejidad, por la enorme carga de trabajo que tienen los equipos técnicos responsables de la ejecución (22 de octubre).
-Módulo N° 4 Buenas Prácticas, que dio cuenta de aquellas experiencias positivas, que desde la sociedad civil, con su heterogénea vivencia, han logrado desarrollar perspectivas que refuerzan los aprendizajes hacia el trabajo colectivo y organizado, permitiendo sostener comunidades con mayores niveles de integración social (29 de octubre).
-Módulo N° 5 Autoconstrucción, que realizará un planteamiento posible para conocer experiencias de Autoconstrucción de la Región, poniéndolas en conversación con modalidades de intervención desde perspectivas colectivas, confrontándolas con actuales propuestas políticas de la institucionalidad estatal.
Posterior a este Módulo N°5, se realizará la entrega de certificados de participación a los dirigentes que participan en al menos un 80% de las sesiones, se desarrolla además una Feria-Conversatorio “Por una Reconstrucción Justa y Participativa”que se propone dar cuenta del proceso, con la presencia de participantes, relatores y auspiciadores, así como esperamos autoridades y medios de prensa.
RELATORES:
Funcionarios Públicos, Representante de la Empresa Privada, Docentes de las Universidades de Concepción y de la Universidad del Biobío, de Organizaciones Sociales y de ONGS, que han aceptado implementar las relatorías planteadas.
AUSPICIADORES:
Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Concepción, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, CEUR de la Universidad del BíoBío, Colegio de Arquitectos, SEPADE, BIO BIO PROYECTA, SEDEJ, SUR CORPORACION Y FEC.

Señalar un par de aspectos que son evidentes y necesarios de considerar:
La región durante este período ha ido desarrollando a través de sus casos de estudio, de organizaciones no gubernamentales, de especialistas del área de las ciencias sociales y también profesionales del área de la construcción, una serie de aportes que se traducen en estudios, en diagnósticos, en reportes de muy buena calidad, que están dispersos y poco accesibles a las comunidades más afectadas por el terremoto/tsunami.
La falta de acceso y de conversación, entre los diversos agentes que producen y elaboran conocimiento, desperfila la posibilidad de pensar una estrategia regional de mayor envergadura, en la que sin lugar a dudas, el Estado y este gobierno en particular, al que le corresponde reconstituir y recrear políticas públicas que plasmen los aprendizajes que ha dejado la tragedia, en la definición y diseño de las comunidades como territorios y como espacios sociales.[1]
Las comunidades organizadas han solicitado en todos los tonos posibles, participación en este proceso de reconstrucción y han sufrido abandono y descalificación esencialmente porque no se les ha considerado como contrapartes participantes y activas en el procedimiento, sino que se prefiere considerarlos como usuarios pasivos y receptores individuales de la gestión.
Los casos relacionados con la falta de participación en este proceso son diversos como las personas de zonas rurales que perdieron sus vivienda, piense usted que hay familias en Quilacoya que han debido esperar que pase el invierno para que un camión con materiales pueda subir el camino….
O considere usted que las casas de Coliumo para que se puedan construir deben cumplir ahora una serie de normativas sanitarias que previamente no se hacían exigibles, entonces ese proceso de esperar que alguien que toma las decisiones visualice que debe generar algún tipo de Ordenanza que venga a resolver a través de instrucciones de todos los servicios involucrados una solución a estos vecinos….es una espera tensa y poco digna….
Y también tener en cuenta que especialmente a las personas que sus viviendas estaban en sitios difíciles de acceder, que nadie desde un punto de vista técnico pueda creer que en ese lugar había una casita parada, pasan al final de la fila….Las empresas, por supuesto se van rápidamente a las construcciones en sitios planos, urbanizados, que no requieren mayores inversiones….
Los equipos técnicos de los organismos del Estado, requieren ampliar sus dotaciones, que las decisiones no se burocraticen, pues la mayoría de los asuntos se envían a Santiago y estos diseñadores de escritorio no conocen de manera suficiente la realidad regional.
Hay todavía damnificados que no se inscribieron en el Registro RUKAN, hay damnificados que renunciaron a los beneficios que el Estado había contemplado para ellos, por falta de oportunidad en el Servicio.
Hay departamentos CORVI, que tenían una planta de dos departamentos por piso, a los que se les ha resuelto otorgar una solución habitacional, en que disminuyeron sus metros de vivienda, en que perdieron luz, porque se ha optado por densificar, castigando de nuevo a la clase media esforzada que además de tercera edad, debe afrontar esta situación al final de sus días…
Hay familias que no esperan que sus casas se construyan, antes de que esté terminada, ya se instalan, cocinan en el suelo, venden las ventanas, porque sus estándares previos, presentan un nivel de marginalidad que desnuda una forma de vida, que no quisiéramos saber que es vecina nuestra….
También, la discriminación y arbitrariedad que han sufrido los damnificad@s en sitios residentes que no han sido tratados con las mismas condiciones que los residentes de las Aldeas a fin de reducir los posibles conflictos.
Ante esto, se necesita de manera urgente poner en conversación a todos los estamentos sociales, en la gestión de las soluciones. Recordar que todos nosotr@s, inicialmente estábamos damnificados, luego fuimos recuperando nuestras condiciones de habitabilidad. Además de potenciar en la Agenda política la creación de una Ley de Reconstrucción que logre despejar las trabas burocráticas existentes y permita financiamientos directos a este largo proceso.
Por: Ma Cristina Huerta – Equipo Coordinador Escuela para Dirigentes y Líderes de la Reconstrucción
[1] En lo que las diversas entidades internacionales denominan las políticas de Prevención y Mitigación de Desastres.